reflections

31 de Mayo de 2007


Las famosas Crops, que así se llaman, nombre horrible para zapato horrible

Mi pc fallece, lentamente, en agonía y silencio, debería eutanasiarlo o mejor aun, hacerle eso que se le hace al los pc cuando están cargados de virus, lo que pasa es que ahora no me sale el nombre, lo tengo en la puta punta de la lengua pero no me sale, cagunto.
Pues nada, aquí estoy, en frente de mi pc, dándole todo mi amor y cariño antes de que pase a mejor vida mientras por la tv dan mi serie favorita “Anatomía de Grey”.
Hace 20 años atrás si le llegan a decir a Patrick Dempsey que iba a mutar en un tío super bueno y sexy se habría partido de la risa, yo también. Y no me dejo de preguntar cuando veo la serie que coño le ha pasado, como ha terminado estando cachondón si de joven sólo podía aspirar a hacer papeles de nerd sin vida social alguna,¡.Aun recuerdo, porque la vi mil veces, “No puedes comprar mi amor” donde hacía de eso, de pardillo, y es que con la pinta que tenía entonces no podía hacer de nada más. Yo creo que hoy por hoy debe estar un poco descolocado por semejante cambio.
Por otro lado ando un poco atónita ante los giros que da la moda. Está bien, vale, sí, una puede tolerar hasta cierto punto que algunas cosas deleznables que pertenecen al pasado colectivo de una generación, pase a mejor vida para luego retornar al cabo de 20 años, como si de una maldición Cheyenne se tratase.
Puedo tolerar que las Victoria vuelvan otra vez, que tarde o temprano las zapatillas de gimnasia con elástico asesino retornen, incluso hasta, si se pone muy muy de moda, yo las acabe llevando, como buena victima de las tendencias que soy.
Pero lo que no voy a permitir es que este horror hecho zueco, este desafío a cualquier regla del buen gusto y decencia se imponga como tendencia este verano. Bueno, permitirlo si que lo permitiré, no es plan de ir dándole somantas a palos a cualquier pobre persona que se cruce con semejante mierda en los pies.
Ya hace como dos años que los vengo viendo el las tiendas, pero me daba la sensación de que la gente era sensata y de que fracasarían tarde o temprano para pasar al mayor de los olvidos y ostracismos que puedan haber.
Pero no ha sido así, y este año los estoy viendo en todas las zapaterías, como si fuesen una plaga de viruela que va contagiando a todo el mundo y cada vez son más los que caen en sus redes, amigos, no las llevéis es un plan maléfico del anticristo, que para cuando vuelva a la tierra se llevará a los que las lleven puestas.
Puto asco, si yo digo que el Apocalipsis se cierne sobre nosotros es por algo, amigos, yo os avisé, luego no quiero quejas ni que me llaméis traidora.
Ocho horas después : La palabra que no me salía respecto a los ordenadores y “viruses” era formatear.

27 de Mayo de 2007


Y después de tres años de blog sigo sin saber como se centra una foto para que no quede tan cutre el acabo final.

Salir con tus amigas a celebrar el cumple de Oli, pasártelo genial, regresar a casita a las 6 de la mañana, no sin antes darte cuenta, una vez más, que las ramblas a las 6 de la mañana, no es un lugar idílico por el cual pasear. Despertarte a las 11 (enough is enough i cant go on i cant go on no more nooo) y salir disparada para reunirte con tus amigos a una exposición sobre la historia del vino. Y sin haber desayunado na de na pimplarte tres vasitos de vino. He descubierto que tengo una gran capacidad para desconectar del mundo porque durante la hora y cuarto que duró la charla (soporífera) que nos dio la guía, llegado el final, me di cuenta, cosa de la que no había reparado, que no había escuchado un carajo de lo que explicó. Me puse un Ipod virtual y a tomar por culo. Nunca he soportado con entereza las visitas guiadas. No, definitivamente pasados los 30 es bastante difícil recuperarte de una juerga en sólo cuatro horas y al día siguiente no parecer una vieja alcohólica, sola y desesperada (Sue Ellen o Massiel mode).
No hace mucho tuvimos un (mini) interesantísimo debate en Mundocadaver sobre la resistencia de un zombi, tiempo que es capaz de vivir. La cosa no quedó clara y yo sigo pensando que después de haber visto mil millones de pelis sobre este genero, muy a pesar mío, creo que ante un ataque zombistico, no sobreviviría, lo cual es una putada, teniendo en cuenta que sé cada una de las cosas que uno no debe hacer en estos casos.
Otra cosa que voy a dejar de hacer es subirme a un taxi, estoy hasta el coño de que cada vez que subo a uno el taxista de turno me cuente alguna historia bizarra que no tengo ganas de escuchar. Por ejemplo una vez subí a uno donde el tío me hizo una disertación prolífica sobre la película Lucía y el sexo. El taxista llegó a la conclusión de que la película hablaba sobre la imposibilidad de algunas mujeres para llegar al orgasmo. Francamente, si la película iba de eso creo que algo me perdí durante el visionado de ésta y la verdad, muchas ganas de escuchar la palabra orgasmo en boca de un taxista, pues la verdad es que no tengo.
Otro, y este fue la gota que colmó el vaso, me contó su próxima venganza hacía su amante, una mujer casada que por lo visto hace tiempo ya que lo ignora. Me contaba, que recogería todas sus cosas, ropa interior (más palabras que no quieres escuchar de la boca de un taxista) y cartas que ella le escribió, las metería en una caja, iría a Galicia, lugar donde ella vive, y le dejaría la caja a una vecina suya, para entregarle al marido.
Yo flipaba y él como que me pedía consejo, y yo, que no sabía como encajar la historia le dije que sí, que era una buena idea, pedazo hijaputa que soy, pero el hombre no tenía pinta de estar en sus cabales y una ha aprendido que a un psicópata no se le debe llevar la contraria.
En fin, no more taxis, no more ramblas at night y no más visitas guiadas a museos, ah y espero que los muertos no resuciten nunca, si no creo que estoy (estamos) perdidos.

21 de Mayo de 2007

Vaya, casi se me pasa, bueno no, se me ha pasado, un día, el caso es que este blog hace añitos, tres para ser exactos.

Sad but true, pero entre Paquirrín y yo hay algunas cosas en común.

Lo cierto es que estoy sorprendida, últimamente no es que sea muy prolífica en las cosas que inicio, me siento un poco como Paquirrín, que no parece que encuentre cual es su vocación en esta vida, y empieza mil cosas que nunca acaba, sólo que entre paquirrín y yo hay algunas pequeñas diferencias:
- Él va de putas y yo no.
- Tiene una madre rica y yo no.
- Tiene veinte pocos y yo trinta y pocos.
- Él es más feo que yo.
- Él vive una vida de hedonismo y yo no.
Pues sí, tres añitos de blog, que no son pocos y tres años dan para mucho, vaya que sí.
Recuerdo que fue por casualidad que llegué al blog de Fear, que por entonces jamás había tenido noticias de lo que era un blog. Y a través del suyo llegué a otro y así sucesivamente y me dije “coño, pues me voy a abrir uno a ver que tal”.
A todo esto yo solía mandar mails a mis amigos contando cosas como las que cuento aquí, sólo que creo que ninguno de ellos se tomaban la molestia de leer nada de lo que les mandaba, panda de desagradecidos. Ahora que ya no les lleno el mail de chorradas y tampoco se pasan demasiado por aquí.
Sí señor, tres años en los que he conocido gente genial y espero seguir conociendo más.
Bueno, nada más señores y señoritas un beso a todos y gracias por estar aquí.

3 de Mayo de 2007 23:58


Y aunque sea cierto, creo que yo paso de meterme en un armario para matar robots.

Pues eso, que estaba yo en el local, pub, discoteca, antro a punto de aterrizar en la pista de baile cuando ¡zassss¡ me topé con él.
Hacía que no le veía como más de diez años y estaba cambiado, o sea, estaba viejo y más feo. Bueno, y de no haberlo estado me habría entrado miedo y pavor, porque si en 12 años no cambias eso significa que algo raro, raro ha pasado.
Pau: Hey, Juanma ¿qué tal?
Juanma: (Primero se queda mirando unos segundo, como intentando hacer memoria y luego… pues se acuerda) Hey, que tal, pues bien.
Total, charlamos, ná, unos cinco minutos, llegan mis amigos y le digo que me tengo que pirar y va y el muy hijo de la grandísima puta me pregunta “¿cómo te llamabas?”
Pues sí, es triste, je sui desolé, que diría Madonna, que el tipo que hace unos 12 años atrás me rompiese el corazón en mil pedazos y se quedase tan fresco no recuerde tu nombre. O sea, que lo que para mi significó mi primer gran amor y mi primer gran fracaso y un sin fin (igual fue una semana) de lagrimas, en realidad para él no fue nada más que un ligero escarceo con una niñata a la que luego le daría una patada y la mandaría a hacer gargaras. Bueno, me queda el consuelo de saber que sigue igual de feo, porque eso si que lo era (sí, soy de las que piensan que la belleza está en el interior) más gordo, más viejo y con el pelo lleno de canas. Ná, un apunte sin importancia, que para eso es mi blog.
¿Qué más? Sí, no lo comenté antes pero tengo trabajo (she works hard for the money)¿y de qué trabajo? Pues en una empresa de informática, y eso es todo un merito ya que no tengo ni puta idea de informática y por aquí hay unos cuantos que lo pueden corroborar.
Otra cosa, más pirados que se van añadiendo a mi Messenger:

taldos007@xxxx.com dice:
ola qeres ver una verga x cam
pauli dice:
sí, y si te la cortas en vivo y en directo pues mejor.

Esta vez la conversación duró dos líneas, lo que no sé es si realmente este tipo de gente enseñan sus suspendios a la primera persona que se cruzan vía Messenger. No sé, como mínimo les aplaudiré su valentía, a mi el solo hecho de hacer top less en la playa ya me parece una idea irrealizable.
Y como colofón final contar una cosa de la que me he acordado hoy y de cual no sé porque me olvidé durante tantos años.
Años a, allá por el terciario primero, escuchaba un programa de radio que cambió mi vida. Lo daban por las noches y allí fue donde conocí a la gente más friki que jamás haya podido conocer.
El programa consitía en que la gente llamaba y en torno a un tema pues cada uno exponía su opinión. Esa noche no recuerdo de que iba el asunto. Llamó un tipo que se apodaba Manowar y muy convencido de lo que contaba explicó lo siguiente.
Por lo visto si te metías en un armario en bolas, con un walkman (es que en aquella época no existían aun los mp3) y una canción de los Iron Maiden, la cual hoy me han dicho cual era, “Two minutes to midnight”, o algo parecido pues que ibas a parar a un mundo paralelo y te convertías en un guerrero que luchaba contra cyborgs.
Ya sé que puede sonar muy flipado pero por lo que parecía al tipo este le funcionaba.
No sé, podríamos probar (proba, proba…los culos dos microfanos) y ver que pasa. Si hay algún voluntario que se preste a semejante tontunada y que no tenga el menor problema en auto humillarse metiéndose en un armario en bolas para ver si acaba cazando cyborgs que me lo comunique, será un placer redactar la experiencia.