reflections

25 de Julio de 2006 OH YEAH

Pues así está mi cabeza después de pegarme la juerga durante 3 días en el festival de Benicassim, y no es que haya bebido, de hecho no puedo beber, cosas que tiene tener una depresión de caballo y tener que chutarte Prozac cada día, oh yeah.
Estando allí descubrí algunas cosas:
- Kim Deal la bajista de los Pixies ha sido sustituida por Rosa de España.
- Hay una frase muy interesante que dice: “Siempre habrá alguien más joven y preparado que tú detrás de ti para sustituirte. En mi caso la cosa podría ser: Siempre habrá alguien más alto y con más pelo que tú para joderte la visión de un concierto.
- No importa cuantos años pasen, nunca comprenderé la diferencia entre música máquina, House y tecno, a mi me suena todo exactamente igual.
- Está de moda llevar las faldas metidas por las bragas.
- Está de moda llevar un gorro de paja todo roto por la parte de arriba.
- Que el 60% de los asistentes al festival eran todos ingleses.
- El 90% del público asistente llevaban bambas Converse All Star, el 10% restante, yo incluida, Adidas.
- Que ya no tengo cuerpo para chuparme tres conciertos seguidos del tirón, aunque creo que nunca lo tuve.
En definitiva, sólo puedo decir que el festival ha sido de la putísima madre.
- Que la gente realmente se droga mucho.
El descubrimiento friki del evento, al menos para mi, fue descubrir la “Silent disco” que es ni más ni menos que eso y que por lo visto está causando furor en Nueva York. En la entrada te dan unos auriculares, entras en el recinto y ves a un mogollón de gente bailando con los cascos puestos, lo chungo es cuando te los quitas un momento y comienzas a escuchar a la muchedumbre cantando a grito pelado y muy desafinadamente, lógico, con los cascos puestos no escuchas una mierda de los gallos que puedes estar regalando al personal. El otro aspecto chungo era que en los cascos podías escuchar do tipos de música, si apretabas un botoncito te salía “Las maravillas in my life” y si apretabas el otro botoncito te salía una música ska con lo cual a tu lado podías tener a una chica bailando muy sofisticadamente al ritmo Funky de la música y a tu otro lado a un grupo de Hooligans dando patadas al aire al ritmo del pogo.
Nadie debería pasar por esta vida sin haber ido a un festival de música y haberlas pasado putas con el sol, el calor, el polvo, las aglomeraciones, las clavadas con la comida y el destrozo fisico que supone tener que aguantar horas y horas para poder ver a tu grupo favorito, oh yeah.

13 de Julio de 2006 ¿MATEAMOS?

Y a mi que el mate ni me fu ni me fa y mira que lo he intentado pero nada.

Año 1978 0 79, no lo sé pero más o menos fue por ahí que desembarcamos en Barcelona procedentes de Buenos Aires. Al igual que nosotros otros muchísimos argentinos también llegaron aquí en busca del sueño europeo o algo así.
Por supuesto que ni mis padres ni ninguno de sus amigos hablaban catalán así que eso daba pie a algunos malentendidos.
El suceso fue más o menos así:
Escena: mi padre está no sé donde tranquilamente tomándose un mate seguramente. En la tranquilidad de su momento matero irrumpe un amigo suyo ultracabreado y con la furia desatada. La acción transcurre así (imaginad la escena en acento argentino mode).
Amigo: la reconcha de la vaca (concha= coño)
Papa: Che, que te pasa pelotudo.
Amigo: Hijo de puta (muchos argentinos usan el “hijo de puta” continuamente aunque no estén cabreados). Che, estaba caminando por la cashe cuando de repente vi una tienda con un cartel en la entrada en la que desía (desía= decía) que no le vendían ni a moros ni argentinos. Vamos a romperle la cara.
Papa: (siempre con la calma y el mate en mano) Ché pará boludo, seguro que no leíste bien.
Amigo: No hijo de puta, vamos a romperle el cristal y luego le rompemos el horto a patadas (horto= culo).
Papa: Che, calmáte, si querés cuando acabe el mate vamos a la tienda y tranquilamente vemos que pasa, y pará boludo que vos sos muy hinchapelotas.
Amigo: Ta bien pelotudo, andá, acabá rápido.
Acto II y último:
En la tienda.
Amigo: sha shegamos ¿ves como dise que no venden ni a moros ni a argentinos?
Mi padre andaba metido en el tema bisutería así que no le costó comprender que era lo que decía exactamente el cartel.
Papa: Che hijo de puta, andáte a la re concha de la vaca ¿no sabés que dise aca?
Amigo: Sí boludo, no soy gil, dise que no vende ni a moros ni argentinos, le voy a romper la cara de una cachetada..
Papa: Pelotudo, pone en catalán que no venden “ni or ni argent”. Huevón, que no venden NI ORO NI PLATA.
O cuando mi padre pasaba delante de un mural callejero en el que había una paloma dibujada y debajo él leía “!Qué torninja¡”. Cada vez que pasaba por allí no dejaba de preguntarse que era una torninja, hasta que llegó a la conclusión de que una tornija era una paloma.
Efectivamente era una paloma, de la paz y la frase en realidad decía !Qué vuelvan ya! En catalán “!qué tornin ja¡ No creo que siga pensando que bonitas tornijas hay en Barcelona.
Me encanta cuando mi padre me cuenta estas cosas.

11 de Julio de 2006 NO FUTURE

Si alguien no hace algo pronto el hombre futuro tendrá, más o menos, este aspecto abyecto.

Hoy como es lunes toca post lunesero.
Hemmm… está bien eso de volver a casa desde la plaza real, pararte un microsegundo en la calle a encenderte un piti para hacer más ameno el camino a casa y que un puto viejo que a bien seguro tenía el esputo infectado se pare a tu lado y te pregunte si buscas compañía y que cuanto cobras. Soy una persona educada así que lo que le contesté fue: “señor, creo que se confunde” y muy digna yo me fui caminando a paso tranquilo por las Ramblas. No creo parecer una lumi y si es así hay muchas cosas que me tendré que replantar de cara a mi futuro.
Cambiando de tema, el otro día me paré a mirar la portada de una revista de estas de divulgación científica para la plebe, en ella se decía que en el futuro seremos más longevos, más inteligentes y más sanos mentalmente y para mostrar como sería nuestra evolución física ponían tres dibujos del ser humano: el primero era una especie de autralopitecus, el segundo era más o menos un tío bastante bueno que supuestamente es el hombre actual y a continuación una imagen de lo que sería el hombre del futuro. Por el bien de la procreación humana espero que se hayan equivocado y el hombre no vaya a evolucionar de esa manera ya que era jodidamente feo de la hostia. Yo prefiero ser más tonta menos longeva y menos sana mentalmente, lo cual esto último no es difícil ya que del choto no ando demasiado apañá y no ser tan horriblemente fea como nuestros científicos presumen que seremos en un lejano futuro, espero que para entonces la raza humana, por su bien haya dejado de existir.
Hice un comentario algo estúpido y poco inteligente “Joder, pues en el futuro la gente pillará cacho muy poco” ( soy proclive a realizar este tipo de aseveraciones), a lo que mi madre me contestó “eso que has dicho es una memez, con esa regla de tres los indios aborígenes australianos no se reproducirían”
Y tiene razón, es más hace muchos, muchos años, muchísimos años tuve un rollete corto con un tío al que por lo visto llamaban “el aborigen australiano”. Como me gustaba mucho no vi ese parecido pero ahora que han pasado los años y tengo más perspectiva de lo que es el tiempo me doy cuenta de que todos tenían razón y que sí que se parecía a un indígena de las antípodas, que me quiten lo bailao, a mi, por aquel entonces me parecía muy guapo.
Por suerte ese paso evolutivo o involutivo, según como se mire, no lo veré y creo que vosotros tampoco, mejor así.

4 de Julio de 2006 A tomar por saco con los 20


Dios, está claro que el tiempo no sólo pasa para Ana Obregón y Sara Montiel.

Oh yeah, noche de Lunes a Martes, esto sólo significa dos cosas sin importancia: Hoy posteo como viene siendo costumbre últimamente y la segunda, hoy no pegaré ojo, como también viene siendo una costumbre los Lunes.
Me tengo que buscar alguna distracción para pasar la noche así que pongo la tele ¿ y qué me encuentro? que es la segunda están dando “Los problemas crecen”. Fui megafans de esa serie cuando era una prepuber, premenstruosa, pretetas y prelibido. A pesar de mi poco interés por las relaciones coitales tenía el cuarto forrado de posters de la “Súper pop” de Kirk Cameron. Dudo mucho que por aquel entonces mis sueños tuviesen algún matiz sexual, así que supongo que mis fantasías con Kirk no iban más allá de que me diese un besico en los labios y sin lengua. Entonces tenía muy idealizado lo que eran los morreos de tornillo hasta que llegó el primero a los 16.
Estaba en una discoteca, más borracha que una puta cuba, fui al baño y se me cruzó un mozo del cual no recuerdo el jeto, no sé que cojones me dijo pero de pronto tenía su lengua escarbándome la campanilla. Recuerdo, a pesar del exceso de alcohol lo que pensé en ese momento, más o menos algo así : “Joder, vaya una mierda ¿y esto es lo que le mola a la gente?, es un asco”. El asunto debió durar un minuto o menos, le dije que iba al lavabo y que enseguida volvía… no volví. Me metí corriendo en el baño y me puse a potar como una punki. Todos mis sueños del primer beso, dárselo a mi primer novio, sentir cosquilleos en el estómago y todas esas monsergas se fueron por el lavabo en forma de vómito.
Tardé un año en volver a dar otro, al menos fue a un chico que sí que me gustaba y del que por lo menos conocía el nombre, entonces fue más guay, eso sí, los cosquilleos y esas cosas del querer tardaron un tiempo más en llegar.
Y es que hay cosas que no vale la pena planear ya que luego se pueden ir al garete, crear expectativas es un error en todos los sentidos. Supongo que es como todo, a la primera no gusta o gusta más bien poco, todo se aprende a base de experiencia y práctica, como el primer kiki, que no mola mucho, que estás como una gelatina Royal temblando de los nervios, pensando en si el Rexona no te ha abandonado y si te has depilado bien. Y piensas “Jo ¿y será así siempre?, así de coñazo, digo”, pero pasa el tiempo, vas pillándole el tranquillo al asunto y es cuando te das cuenta de que sí, que mola y además mucho.
Y es que hay veces que me planteo si me gustaría volver a tener 20 años y la verdad es que me da una pereza horrible, no por nada, mis 20 molaron mucho, pero todo lo que he aprendido durante estos años no tiene precio y lo que aun me queda por el camino, como por ejemplo saber que se siente al ser una especie de “Miss Robinson” aunque para eso aún me quedan unos años más.