Ayer descubrí un nuevo concepto que extrañamente, yo, amante de la cultura choni, lumpen y barriobajera, desconocía (que me guste todo eso no significa que yo lo sea, queda aclarado, coño)
Un concepto cargado de un alto contenido existencialista y filosófico, a la par que vital para nuestra vida de día a día: el “Camel toe”.
La frase “Camel Toe” proviene del anglosajón y significa “Pie de Camello”. No es un nuevo estilo de calzado fabricado con pieles de camello para afrontar el frío y crudo invierno, tampoco es una enfermedad podal como el “pie de atleta” y tampoco es una nueva marca de tabaco derivada del famoso “Camel”.
El “Camel toe” es nada más y nada menos que llevar los pantalones marcando raja. De modo que el parrús al quedar aprisionado en la costura de las dos perneras del pantalón se divide en dos secciones absolutamente visibles y da la sensación de ser eso: un pie de camello.
Pero no solo las mujeres sufren de este oscuro, espantoso y pavoroso fenómeno, los hombres también. En el caso de los tíos el efecto camel toe queda mucho más evidente a la visión humana, dado el abultamiento ligeramente mayor del aparato reproductor masculino y ofrece una extraña sensación visual. Supongo que en este caso el asunto que hoy debatimos debe suceder de la siguiente manera: Al llevar boxers, y no slips (estos sujetan más todo el armamento) los cojoncillos quedan más sueltos, de manera que al ponerse los pantalones, la cartuchera suele cargar hacía un lado. Al sentarse, la costura de los pantalones de las dos perneras aprisiona fuertemente al “japidibú” y es entonces cuando uno de los huevecillos va hacia un lado, creando el efecto “Camel Toe”. No sé si ha quedado claro.
A mi favor he de decir que jamás me ha ocurrido eso, siempre he tenido mucho cuidado en el tipo de pantalón que uso. No los suelo llevar ajustados, no por nada, pero me gusta que la respiración fluya con total libertad por todo mi cuerpo.
Es más, buscando información sobre este importante tema de relevancia nacional me he topado con una serie de páginas dedicadas única y exclusivamente a este tema. Sí, señor filias hay para dar y repartir, extrañas por doquier.
Es como el día que descubrí que había una especie de pasión sexual llamada “Pony Play”, consistente en adquirir la personalidad de un caballo y comportarse como este. Incluso una revista llamada con ese nombre “PonyPlay” dedicada a este tipo de disfrute carnal. Yo me pregunto si mes a mes el tema dará para rellenar muchas páginas.
PD: Para las búsquedas del siguiente mes auguro un alto incremento de las frases “Pony Play” y “Camel Toe”.
PD2: Quince días para escribir esto, flipante.
PD3: Me acaban de pasar este link, pa rematar el post con música y todo, oyes.
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Hala, aquí va una foto de estas tecno-lolis. Se la dedico a todos aquellos que buscan fotos de tangas en internet. En el fondo soy una buena persona.
Vamos a ver si nos entendemos. En este blog no encontraréis ni fotos ni nada que tenga que ver con la lista que expongo aquí abajo.
- Videos de collejas
- Fotos de dientes podridos ni enfermedades bucales varias
- Fotos de Belén Esteban en tanga, follando o cagando. O generalizando un poco más, no hay fotos de ninguna famosa en tanga, ni nada relacionado con esta prenda íntima.
- Muertes trágicas ni cuerpos desmembrados
- Tetas gordas, pequeñas, postizas… etc. Vamos, tetas en todas sus modalidades y tallas.
- Autofelaciones, si te la quieres chupar te vas a la “Corporación deromoestética” y te quitas dos costillas.
- Cualquier indicación de cómo era la moda de los años 80
- De cómo hacer peinados punks, para fiestas ni nada. Si os queréis peinar, a la puta peluquería
- Cualquier tipo de hechizo, para que no se caiga el pelo, adelgazar, para conquistar a un gay ni para desear la muerte.
- No doy indicaciones de cómo quitar un chupetón. Si estás en problemas y quieres ocultarle un chupetón furtivo a tu pareja te pones un pañuelo en el cuello, leches.
- Aquí no hay nada de zoofilia, coprofagia, parentofília, gerontofilia ni pederastia. Puto enfermo, eso es lo que eres.
- No hay fotos de lating kings. A tomar por culo con esos payasos.
- No hay respuestas para sandeces como “Quedar con Yola Berrocal para follar”, “Quiero que Ricky Martin me la meta” , “Ver foto de pantalón marcando raja” o “Porqué mi prima es tan puta”.
- Aquí no hay listados de los penes más gordos del mundo.
- Fotos de penes gays, que supongo que serán más o menos parecidos a los penes heteros.
- No hay indicaciones claras de cómo robar en un Correfur.
- No creo haber hablado nunca de cómo hacerse una paja.
Esto va dirigido a toda esa gente que tras poner alguna de estás frases sin igual, han llegado, casualmente, a mi blog.
Dicho esto creo que voy a tener que empezar a pensar seriamente en cambiar la temática de este blog.
Post data de última hora: No dejéis de visitar el fotoblog de LAPOYA. Es increible como cada día logra arrancarme una risa.
PD2: Haré una demostración empírica, sólo pa probar a ver que pasa. Nunca he puesto nada de Ana Rosa Quintana. Voy a poner:” Ana Rosa Quintana en tanga”. Me juego lo que sea a que alguien lo busca.
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Pasaba cada día por enfrente de la tienda, sobre todo en verano que es cuando menos palo te da caminar desde el trabajo a casa. Siempre me quedaba mirando el escaparate, la tienda esa me fascinaba, tenía de todo, mogollones de ropa por todos lados y muchos complementos, pero extrañadamente, siempre estaba vacía.
No sé, me daba como corte entrar, porque nunca veía a la dependienta desde afuera, además de la poca o inexistente afluencia de gente que tenía aun me daba más palo.
Un día vi un jersey que me encantó y me decidí a entrar.
No veía un alma por ningún sitio y eso para una que es miga de lo ajeno pues es una especie de tentación. Fue entonces cundo salió de no sé donde cojones, la primera dependienta shaolín de la historia, bueno, supongo que era la dueña. Al principio flipe un rato, tenía en mis narices a la doble exacta de Betty Davis en su caracterización para “Qué fue de baby Jane?” o un personaje cochambroso de John Waters . La cara pintada con brocha gorda de un maquillaje blanco, mucho colorete rosa, pestañas postizas del bazar chino y los labios de rojo intenso, más o menos, cálculo que unos 60 años, o más.
Detrás de ella un perro de esos falderos o también llamados “lame coños”.
Me saludó bordemente y se puso justo a mis espaldas, siguiendo mis pasos un tras otro, mientras yo iba mirando la ropa, joder, hasta podía notar su respiración en mi nuca. Al fin encontré el jersey y cuando miré el precio lo flipé ¡80 eurazos! A tomar por el culo, me piro.
Cuando ya me largaba la tía coge y me bloquea la puerta cerrándola con llave y con una voz de ultratumba me dice “espera no te marches aun, hay más ropa detrás de la tienda”. Como yo soy muy acojonada la miré con cara de “Hola tengo 4 años vengo a mi primera clase de preescolar”. Le dije que vale y fui a mirar la ropa. Aun la tenía detrás y no sé que le pilló que me empezó a sacar mogollones de ropa. Me pedía que me la probase, que seguro que me quedaría guay, yo le decía que no podía que tenía prisa y me tenía que marchar, pero ella no dejaba de insistir y su cara cada vez era más de psicópata. No he dicho que además de acojonada también soy un rato paranoica y me dio por pensar que tarde o temprano me sacaría un hacha y me rebanaría en trocitos pequeños y encima nadie se enteraría porque…¿ quien cojones sabía donde estaba?…nadie. Leches, yo misma iba a ser protagonista y de las que la palman, de una película gore, manda cojones.
El puto perro debió oler mi solemne acojone y empezó a ladrarme a lo loco, cabrón hijoputa.
Acepté a probarme la ropa y después de casi media hora de quita y pon ropa, hasta un vestido de novia me llegue a poner, en un descuido de ella (llamada de teléfono) en dos minutos me quite lo que llevaba puesto, un horrendo vestido de lentejuelas, me puse mi ropa y me dirigí corriendo a la puerta. De donde quiera que estuviese notó que me las piraba y salió de un cuartucho rauda y veloz.
Baby Jane- ¿Ya te marchas? ¿No te pensabas despedir siquiera? Creo que eres un poco mal educada, niña.
Paula en estado de terror- tengo mucha prisa y me he de ir.
Baby:-No te vayas aun, tengo miles de complementos, ropa, pelucas y muuuuuchas cosasssss para ti (eso sonó super chungo).
Cogí y abrí la puerta cerrada con llave, suerte que estaba puesta y me las piré con pies en polvorosa. Eso si, la tía aun seguía hablándome.
Esto pasó hace unos años, ayer pase por delante y la tienda estaba cerrada.
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