Los pitufos tambien usan barretina
Hoy escuchaba una conversación en el metro, de estranjis, que me ha dejado un tanto perpleja. Sí, soy una fisgona y me encanta escuchar conversaciones ajenas ¿pasa algo?
Imaginemos que las dos contertulias se llaman Chusa y Rosita:
Chusa: Joder tía, después de cinco días aquí lo puedo decir: No me gustan nada los catalanes.
Rosita: ¿Porque? ¿ ha pasado algo?
Chusa: No, simplemente no me gustan, tengo ganas de volver a Toledo. No sé, me siento como una extranjera en este lugar.
Más o menos la cosa ha ido así. Lo que Chusa no sabe es que a mi me pasa más o menos lo mismo. Cuando camino por las ramblas me siento como una extranjera, me cuesta mucho escuchar a alguien hablando castellano o catalán. Mucho inglés de Liverpool y Manchester, italianos, franceses y alemanes. Si no fuese porque la gran parte de las veces estoy sobria y sé donde estoy, juraría que me encuentro en la sede de la ONU, igual si sigo caminando un día me topo con el mismísimo Kofi Annan.
Decir que no le gustan los catalanes sin ningún motivo aparente es casi como decir que no te gustan las redondas, igual de absurdo pero seguro que en este mundo friky hay gente que tiene redondofóbia.
Hay quien dice que se está imponiendo de forma obligatoria hablar el catalán. Yo les diría que con el ritmo de inmigración que tenemos últimamente eso va a resultar un tanto difícil pero de todas maneras diré que el castellano y el catalán son las lenguas oficiales. Esto que parece obvio no lo es tanto, hay quien piensa que se ningunea a la gente por no hablarlo, paparruchas y falacias. Incluso hasta los de ERC dicen lo mismo, por flipante que parezca : catalán y castellano son las dos lenguas oficiales.
Mis padres no lo hablan, o si lo hacen es de una manera muy pobre. Yo lo habló, pero bastante mal, aunque lo intento porque me gusta. ¿Hemos tenido problemas a la hora de relacionarnos o encontrar trabajo? La respuesta es NO, jamás ha sucedido eso.
Sólo hace falta darse una vuelta por el centro de la ciudad. El personal de restaurantes suele ser en su mayoría inmigrantes. Los camareros de los bares más fashions de la ciudad, casi todos estudiantes de Erasmus. Ni que decir que hay veces que ni hablan castellano. Si quieres hacer una clase intensiva de ingles no te vayas a Inglaterra, visita uno de los miles de pubs irlandeses que hay y verás que todo el personal es inglés. suerte si te entienden a la hora de pedir una birra. ¿En las tiendas? Tres cuartos de lo mismo.
Yo creo que en general se tiene una idea un tanto errónea de lo que significa ser catalán, no solo lo es el que ha nacido aquí, también lo es el que vive y trabaja aquí.
No dejéis que nadie os coma la cabeza, que no os engañen, aquí nadie se come a nadie, aunque muchos se esfuercen en hacer creer lo contrario. Llevo toda mi vida aquí y nunca, repito, nunca, nadie me ha hecho sentirme diferente por no hablar catalán. Nadie vendrá a ponerte una pistola en la cabeza si en tu puesto de trabajo te manejas en castellano. Sólo hay que venir aquí para darse cuenta de eso.
Hace años cuando me preguntaban de donde era respondía “de Argentina”. Los años han pasado y ahora digo, con gran orgullo que soy catalana. De nacionalismos, paso, tengo otros problemas en la cabeza que me acucian mucho más.
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